Nuestra experiencia en el Hotel Rural Torre de Úriz ha sido inmejorable. Un hotel que ha cumplido todas nuestras expectativas: sentirse como en casa en medio de la Selva de Irati, tranquilidad, nada de ruido… El anfitrión Jon ha hecho que todo sea perfecto por su amabilidad y disponibilidad en todo momento. Estoy segura de que volveremos y se lo recomendaré a todo el que quiera un finde de desconexión.