5 destinos para conocer España en 2026

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Mirar el mapa de 2026 no requiere de pasaportes ni vuelos transoceánicos para encontrar lo extraordinario. A menudo, el verdadero asombro no reside en la distancia, sino en la capacidad de mirar nuestra propia geografía con ojos nuevos.

Si entre tus propósitos para este nuevo año se encuentra el de viajar con sentido, te presentamos una selección de destinos donde la experiencia es el centro de todo. Desde la épica histórica de las Rías Baixas hasta el azul pausado del Mediterráneo menorquín, aquí tienes cinco excusas perfectas para que el 2026 sea el año en el que vuelvas a enamorarte de lo auténtico.

1. Ezcaray: La elegancia de la primera villa riojana
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1. Ezcaray: La elegancia de la primera villa riojana

Ezcaray ostenta con orgullo el título de ser la primera villa turística de La Rioja, y en 2026 sigue siendo el refugio predilecto para quienes buscan sofisticación rural. Su casco histórico es un museo vivo de casas señoriales y plazas fortificadas que invitan al paseo lento. No puedes perderte la imponente Iglesia de Santa María la Mayor ni la arquitectura noble de los palacios de Torre Múzquiz o del Ángel. Para los amantes del deporte blanco, la cercanía a la estación de Valdezcaray ofrece el equilibrio perfecto entre la adrenalina en pista y el après-ski gastronómico de primer nivel.

Para vivir la esencia de esta villa, te proponemos dos refugios únicos en La Rioja, ambos a apenas media hora de Ezcaray. El Hotel Teatrisso, ubicado en un antiguo cine y teatro, donde cada habitación es un guion de cine diseñado con una sensibilidad exquisita. Por otro lado, el Hotel Palacio Condes de Cirac te permite dormir entre muros cargados de nobleza, donde el diseño contemporáneo abraza el legado de un palacio histórico. Dos formas de entender el lujo que solo encontrarás aquí.

2. Almonacid del Marquesado: Tradición inmemorial en Cuenca
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2. Almonacid del Marquesado: Tradición inmemorial en Cuenca

En el corazón de la Alcarria conquense, Almonacid del Marquesado se prepara cada febrero para celebrar la tradición más antigua y enigmática de España: La Endiablada. Los días 2 y 3 de febrero, en honor a la Virgen de la Candelaria y San Blas, el pueblo se transforma. Más de un centenar de "diablos" con trajes multicolores y grandes cencerros a la espalda recorren las calles en una danza rítmica y ancestral que estremece los sentidos. Es un viaje a la raíz, a una España que conserva su misticismo intacto.

Tras la intensidad de la fiesta, el silencio te espera en La Casita de Cabrejas. A menos de una hora, este hotel con encanto es un oasis de paz rodeado de pino, donde la arquitectura tradicional se funde con el confort absoluto. Es el lugar ideal para saborear la gastronomía local y dejar que el tiempo se detenga tras una jornada de descubrimientos culturales en la provincia de Cuenca.

3. Vigo: Historia y brisa atlántica en la fiesta de la Reconquista
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3. Vigo: Historia y brisa atlántica en la fiesta de la Reconquista

Vigo es mucho más que su puerto: es una ciudad que vibra con su historia. Cada 28 de marzo, la ciudad se viste de gala para celebrar la Fiesta de la Reconquista, conmemorando su victoria sobre las tropas de Napoleón en 1809. El Casco Vello se transforma en un mercado de época fascinante donde el aroma a comida tradicional y la música celta inundan el aire. Es el momento perfecto para ver el derrumbamiento simbólico de la Porta da Gamboa y disfrutar de una ciudad que mira al mar con orgullo y hospitalidad.

Para completar esta inmersión gallega, te sugerimos dos joyas Rusticae. La Rectoral, una casa de labranza del siglo XVIII que te regala vistas inolvidables y una calma absoluta, o Villa Boutique 1880, una elegante propiedad donde el diseño de finales del XIX se une a un servicio personalizado que te hará sentir en un hogar exclusivo.

4. Menorca: El equilibrio perfecto entre el azul cobalto y el legado talayótico
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4. Menorca: El equilibrio perfecto entre el azul cobalto y el legado talayótico

En 2026, Menorca sigue siendo un ejemplo mundial de equilibrio entre turismo y naturaleza. Junio es su mes dorado: el sol ya calienta las aguas turquesas de Cala Macarella y Mitjana, pero la isla aún conserva esa paz previa al verano. Es el momento de recorrer el Camí de Cavalls, descubrir el legado de la Menorca Talayótica (Patrimonio de la Humanidad) o perderse en el blanco inmaculado de Binibeca. No olvides la ruta de los faros al atardecer, donde el de Favàritx ofrece uno de los paisajes más lunares y bellos del archipiélago balear.

El espíritu Rusticae en Menorca se vive en Alcaufar Vell, una casa señorial del siglo XIV donde el agroturismo alcanza su máxima elegancia entre muros de piedra y campos de olivos. Si buscas una experiencia con vistas directas al puerto de Maó (el segundo natural más grande del mundo, tras el de Pearl Harbor), el Artiem Carlos es tu destino: un hotel solo para adultos diseñado para reconectar con uno mismo frente al Mediterráneo.

5. Salto del Nervión: Naturaleza vertical entre Álava y Burgos
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5. Salto del Nervión: Naturaleza vertical entre Álava y Burgos

En la frontera entre Álava y Burgos, el Salto del Nervión se alza como el gigante de la Península con sus más de 222 metros de caída libre. Visitarlo tras las lluvias es presenciar la fuerza bruta de la naturaleza en un entorno de hayedos que parecen sacados de un cuento. El mirador sobre el Cañón de Delika ofrece una de las panorámicas más bellas de Europa. Es un destino para caminantes, fotógrafos y buscadores de horizontes infinitos.

Para descansar tras la ruta, el Caserío Montehermoso ofrece suites de lujo que son un homenaje al diseño y la ecología en un entorno rural privilegiado. Como alternativa perfecta, Baserri Ulle Gorri te acoge con una hospitalidad vasca auténtica, en un caserío rehabilitado con un gusto exquisito donde cada detalle invita a la contemplación del paisaje alavés.